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P. Pedro Olarte, LC
Director
El padre Pedro Olarte, LC nació en Barcelona en 1974. Estudió E.G.B. en el colegio público Mossen Jacint Verdaguer de Cornellá. Posteriormente, cursó Bachillerato en el Centro Vocacional de los Legionarios de Cristo, en Moncada (Valencia).
En 1990 ingresó en el noviciado de la congregación y, tras dos años de discernimiento vocacional, emitió la profesión religiosa y dio inicio al periodo de estudios humanísticos en la ciudad de Salamanca hasta finales del 1994.
Formador de adolescentes
Inmediatamente después, interrumpiendo los estudios, fue destinado durante tres años a trabajar como formador de los adolescentes aspirantes a la llamada de Dios en el Centro Vocacional de Moncada, formando parte del equipo directivo del seminario. Desde 1997 hasta 2006, continuó sus estudios de Filosofía y de Teología en Roma, colaborando, a la vez, en la preparación para el sacerdocio en la vida religiosa de los Legionarios a su cargo.
Estudios de Filosofía y Teología
Durante los cuatro primeros años del periodo romano, cursó los estudios y licencia en Filosofía. Posteriormente, entre 2001 y 2004 realizó tres años de Teología con los que se preparó a la ordenación sacerdotal recibida en noviembre de 2004. Fue compaginando los sucesivos dos años de ministerio sacerdotal como vice-rector del Centro de Estudios Superiores de Roma con una licencia en Teología Moral, culminando así el periodo de estudios. En septiembre del 2006 fue nombrado Superior de la comunidad de los Legionarios de Cristo en Barcelona y Director del Colegio Reial Monestir de Santa Isabel.
Horarios de visita
| · Martes, miércoles, jueves y viernes: de 11,00 a 13,00h |
| · Martes, miércoles y jueves: de 16,00 a 18,00h |
Pueden concertar una visita contactando con la Srta. Carolina Casanovas por email o llamando al número de teléfono 93 203 27 88.
Documentos del padre Pedro Olarte, LC
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2010
> evangelizar por medios digitales
El mandato de Jesucristo «Id al mundo entero, y predicad el Evangelio» pasa hoy, necesariamente, por el uso constante de los medios digitales de comunicación. Con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales –que se celebrará el 16 de mayo de 2010–, el Santo Padre nos explica que "el desarrollo de las nuevas tecnologías y, en su dimensión más amplia, todo el mundo digital constituyen una gran oportunidad para los creyentes".
El Papa indica que "si se usan sabiamente, los nuevos medios pueden convertirse en un válido y eficaz instrumento de verdadera y profunda evangelización…”
Estamos, por tanto, invitados a utilizar las nuevas tecnologías de la comunicación de una manera positiva y a comprender el gran potencial de esos medios para construir lazos de amistad y solidaridad que pueden contribuir a un mundo mejor.
2009
> LA GRAN ESPERANZA
En estos momentos, podría ser beneficiosa una relectura de la encíclica de Benedicto XVI acerca de la esperanza. Y es que son muchas las “esperanzas” humanas, las supuestas “solideces”, antes incuestionables, que estamos viendo resquebrajarse. “Quien no conoce a Dios, aunque tenga múltiples esperanzas, en el fondo está sin esperanza, sin la gran esperanza que sostiene la vida.”
Buscamos un mundo mejor, pero no lo encontraremos aferrados a nuestras seguridades humanas. “Dios es el fundamento de la esperanza… el Dios que tiene rostro humano y que nos ha amado hasta el extremo, a cada uno en particular y a la humanidad en su conjunto". ¡Ojalá podamos experimentar este amor en nuestra vida, porque ésta es la fuerza que nos lleva a trabajar, a rezar de corazón, a sufrir y a ofrecerlo todo… y así, a confiar, con la gran esperanza que se afianza aún más en las actuales circunstancias! ¡Feliz Pascua de Resurrección!
2007
> NECESITAMOS VIVIR DE ESPERANZA
El Santo Padre nos ha enviado una encíclica que trata sobre la Esperanza. Creo que nos ha hecho un gran favor, puesto que hablar de esperanza es hablar de un futuro positivo, “esperanzador”… El Papa, como buen pastor, está en las antípodas de los muchos pájaros de mal agüero… ¡Qué lejos está de estas visiones tremendistas el verdadero espíritu cristiano! Tampoco se trata de un espiritualismo despreocupado de los problemas del mundo. Pero cuántas veces casi sin querer, ponemos nuestra esperanza en cosas que nunca podrán hacernos felices. El progreso, la ciencia… son válidos, pero no bastan para salvar al hombre. Es ahí donde el Papa centra su reflexión. No confundamos la auténtica Esperanza con las otras, que no podrán saciar nuestra sed de felicidad. Navidad nos acerca esta realidad como si se tratara de un gigantesco “zoom espiritual”. Dios llega al límite de hacerse un Niño.
En Jesús está ese Dios-Amor, fuente de la Esperanza. Ojalá podamos decirlo una vez más con todo el corazón esta Navidad: ¡Maranatha! ¡Ven Señor Jesús! ¡Feliz Navidad! Bon Nadal!
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