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Educación para la ciudadanía
Queridos padres de familia:
Una vez publicado en el DOGC del pasado viernes 29 de Junio el esperado
y tardío texto sobre la concreción curricular en Cataluña
de la asignatura conocida como Educación para la ciudadanía,
nos complace dirigirnos a todos vosotros para compartir nuestra
posición
respecto a este trascendental tema que sabemos causa honda preocupación
en muchas familias.
Pese a haber mantenido en las últimas semanas distintas reuniones
con la titularidad y la dirección del Colegio - quienes participan
también de nuestra preocupación - no nos hemos podido
pronunciar con anterioridad, para no anticiparnos a la publicación
a la que hemos hecho referencia y que debería haber sido clarificadora.
Como sabéis, el año pasado se aprobó en
el Parlamento español una reforma educativa: la LOE. Entre
otras medidas, esta ley incluye la introducción obligatoria,
para todos los colegios públicos o privados, de un conjunto
de asignaturas bajo el epígrafe de Educación para la
ciudadanía.
Esta materia, según lo publicado el viernes pasado en el DOGC,
se impartirá, en los colegios de Cataluña en el tercer
ciclo de primaria, en uno de los tres primeros cursos de la ESO
y en cuarto de la ESO.
Hemos analizado la asignatura, así como
los documentos que han publicado tanto la Iglesia como diversas instituciones
y organizaciones. También hemos escuchado con atención
la postura de la Conferencia Episcopal y de otras voces autorizadas.
Todo ello con el fin de formarnos una opinión respecto a este
enojoso y delicado, pero a la vez trascendente asunto, que esté debidamente
fundada, sea acorde con el ideario del Colegio - que compartimos
- y nos ilumine a nosotros, que como vosotros somos padres de familia
y tenemos la doble preocupación de hacer lo mejor para nuestros
hijos y ser fieles a nuestras convicciones.
Nuestras conclusiones son las siguientes:
1. Independientemente de cuáles sean los contenidos finales
de Educación para la ciudadanía, la pretensión
de imponer unos contenidos morales obligatorios indica un intento
de adoctrinamiento y una intromisión del Estado y la Administración
Pública en general en la educación moral de nuestros
hijos, derecho que nos corresponde como padres. “La autoridad
pública no puede imponer ninguna moral a todos: ni una supuestamente
mayoritaria, ni católica, ni ninguna otra”. (Comunicado
de la Conferencia Episcopal sobre la LOE.)
2. Pero, además, los contenidos, objetivos y sistema de evaluación
que establecen la ley y los Reales Decretos que la desarrollan,
confirman esa intromisión. De hecho, el objetivo de esta asignatura
es, según palabras textuales del Real Decreto que desarrolla
la LOE, formar “la conciencia moral cívica” de
los alumnos a través del “conocimiento de determinados
principios y valores que genere la adquisición de hábitos
e influya en sus comportamientos”.
3. La normativa impone obligaciones a los colegios, pero a quien
se dirige directamente y a quien violenta y agrede es a nuestros
hijos, como destinatarios de ese adoctrinamiento, y a nosotros
los padres en la medida en que pretende sustituirnos en el ejercicio
de nuestro derecho a educar moralmente a nuestros hijos, vulnerando
una libertad tan esencial como la positiva de transmitir a nuestros
hijos nuestras propias convicciones y la negativa de impedir
que terceros – públicos
o privados – les contaminen con las suyas, cuando no las compartimos
o incluso las reprobamos abiertamente.
4. La última conclusión y consecuencia de las anteriores,
es que los padres, como destinatarios de la agresión descrita,
somos los verdaderos protagonistas y debemos implicarnos en la
defensa de nuestra libertad de educar y en la protección de
nuestros hijos ante la intolerable intromisión estatal en la
formación
de su moral, su conciencia y sus convicciones.
Como asociación de madres y padres del Colegio tenemos la necesidad
de pronunciarnos de forma contundente, pero sin precipitación
ni estridencias, contribuyendo a liderar cualquier acción en
defensa de los legítimos derechos a los que estamos haciendo
referencia, liderazgo que por otra parte viene reclamando de
las asociaciones de esta naturaleza la Conferencia Episcopal Española.
Por todo ello, apoyamos decididamente que los padres defendamos nuestro
derecho a educar moralmente a nuestros hijos, haciendo uso de todos
los medios legítimos a nuestro alcance, incluyendo entre ellos
si procede la objeción de conciencia, aún desconociendo
a priori el alcance de sus consecuencias.
En todo caso, nuestra situación es privilegiada en la medida
en que nuestros hijos se forman en un Colegio cuya titularidad
y dirección
garantizan plenamente la formación integral de nuestros hijos
y tenemos la certeza de que, sin perjuicio de que respeten en
todo momento la legalidad vigente, comparten nuestra preocupación
por la asignatura y velarán para que la formación que
reciban nuestros hijos sea coherente con el ideario que todos
hemos aceptado.
Nuestras reuniones de las últimas semanas nos ratifican en
la anterior convicción y nos generan una tranquilidad que queremos
transmitiros y compartir con todos vosotros. Junto a esa confianza
general, de las conversaciones mantenidas entendemos que:
- Respetando las decisiones de cada uno de los padres, el Colegio
ayudará a los niños y jóvenes a dialogar con
las realidades que les toca vivir en la sociedad, proporcionándoles
las herramientas con las que buscar la verdad en cada una de
esas situaciones.
- El Colegio se preocupará de que los padres y los alumnos
no se vean perjudicados por la defensa de este derecho con los
medios legítimos por los que opten.
- Sin perjuicio de la información que se facilite a todos los
padres interesados, la Dirección del Colegio atenderá personalmente
a toda madre o padre que quiera exponer de modo particular su
preocupación,
obtener más información sobre la asignatura y sus consecuencias
o conocer con detalle cuál es la postura del Colegio y cómo
va a abordar la docencia.
En todo caso, como padres responsables y por fidelidad a las
convicciones que estamos seguros que en términos generales
compartimos, no podemos mantenernos al margen del importante
debate social suscitado y de la defensa, no sólo de nuestro
interés
inmediato, sino del más amplio que nos exige el carácter
social de nuestros valores, por lo que os rogamos que a la vez
que mantenemos y renovamos la confianza en el Colegio, utilicemos
los medios a nuestro alcance para servir al bien común defendiéndonos
de esta intromisión en nuestra libertad que vulnera nuestros
derechos.
Poniéndonos a vuestra disposición para cuantas aclaraciones
preciséis, os saludamos cordialmente.
Antonio Llamas Márquez y José María Rojí Buqueras
Presidente y Secretario de la asociación en representación
de la Junta Directiva
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