Este año, el acto de entrega de la Virgen Peregrina ha sido un evento muy especial. Con tres retablos más que el año pasado, un total de 128 familias se han comprometido a acoger la Virgen durante el curso para que proteja sus hogares.
Los retablos están organizados por edades de los hijos, y cada familia tiene la Virgen de lunes a lunes. Los hijos son los encargados de hacer el traspaso de la Virgen a la siguiente familia de su grupo, creando un sentido de comunidad y responsabilidad entre los más jóvenes.
El retablo de la Virgen es un medio que ayuda a tener un encuentro con María, quien como buena madre sale a nuestro paso y llega a visitarnos a nuestra casa. Es una oportunidad maravillosa para acercarnos a ella en familia, agradecerle, ponernos en sus manos, ofrecerle nuestras penas y alegrías, y pedirle que nos proteja.
El Colegio ha incluido en el pack de bienvenida del retablo las siguientes indicaciones:
El curso culminará con una ceremonia de clausura. La del año pasado contó con la alegre presencia de un grupo de mariachis. Este evento no solo fortalece la fe y la unión familiar, sino que también fomenta la participación de los niños en las tradiciones religiosas.


