El viernes, el verano llegó antes de tiempo al colegio.
Nada más empezar el festival de I3 e I4, el escenario se llenó de color, música y pequeños protagonistas preparados para llevarnos de viaje. Durante un rato dejamos atrás las aulas y nos fuimos de campamento, nos sumergimos bajo el mar, compartimos un picnic, saltamos a la piscina, nos vestimos de blanco, subimos a un crucero, surfeamos algunas olas y terminamos haciendo una parada en una heladería muy especial.
Cada grupo había cuidado hasta el último detalle. Los disfraces, la ambientación y las coreografías convirtieron cada actuación en una pequeña historia de verano. Pero lo más bonito fue ver sus caras: los nervios antes de salir, la ilusión al encontrar a sus familias entre el público y la alegría de bailar junto a sus compañeros.
Poco a poco, la música fue contagiando a todo el auditorio. Hubo actuaciones que consiguieron levantarnos de las sillas, hacernos cantar y recordar que las mejores despedidas no siempre son tristes: algunas están llenas de ritmo, risas y muchas ganas de celebrar todo lo vivido.
Así despedimos un curso repleto de aprendizajes, amistades y momentos compartidos. Ahora toca descansar, jugar y disfrutar del verano, guardando en la memoria la emoción de una tarde que nos hizo viajar sin salir del colegio.
Gracias a los alumnos, a las profesoras y a las familias por hacerlo posible.
¡Feliz verano!



